Archivo de la categoría: ecos sonrientes

A otra parte

Carita de tontA. Intoxicada. Y muy feliz.

Es tan bonita la vida.

Ayer paseaba junto a mi bajo el cielo, el barro no existía y las huellas eran solamente pegamento transparente entre los dedos.

Anoche dije sí mientras nadie miraba. 

Y me voy. 

A decorar otra habitación, a descubrir otras calles, a recorrer otra tierra, a traducir otras caras, a inventar otra vida.

                  (Y me encanta)  

Solo tengo tiempo para vivir AHORA.

                                                                                    ¿Y tú? 

Una maleta vacía, poca ropa y tantas, tantas ganas. 

De empezar.

                   De seguir.

                                    De querer.

                                                  De sentir. 

Como siempre. 

Insistiendo en seducir cada poro de existencia humana. 

¿Me ves? 

                 Sigo aquí. 

Cualquier lugar sirve para fusionarse y ser feliz. 

Irse o quedarse.

Daba igual. 

                 Sigo aquí. 

.(Punto y seguido)

Pero antes, debo recordar lo que dijo mi hermano hoy a través del Skype. Algo así como: “Tú no estás bien porque el mundo esté bien, el mundo está bien porque tú estás bien”. 

               Grá-ba-te-la. 

Somos los ojos. Las bocas. Las caras.

                   Somos los que decidimos y ponemos nombre a las historias.

              A las patrañas. 

Y te dejo entrar, porque te dejo ir. 

En fin: Au revoir, les amis! 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Abriendo párpados, Ciudadanos del mundo, Comienzos, Descubriendo el mundo, Despedidas, ecos sonrientes, Esperanza y vida, Fin Vs Comienzo, Paso a paso, Personal, Presente, Respirando, ser humano, Sintiendo, Sonriendo, Sueños, Vida

¿Alguien me entiende?

Era ayer y tenía los sentidos divididos en millones, escuchaba por mi derecha, veía por mi izquierda, leía colores en el cielo y probaba sabores nuevos con la punta de los dedos -y de la lengua-. Creo que nunca me había visto arrastrada a una desconexión tal de mi cuerpo, a una brutal desinhibición completa que conlleva a una pérdida absoluta en el control de las consecuencias. Sigo soplada, lo sé. El latido me recuerda mi existencia, pero duele cuando aprieta. ¿Se puede uno morir de risa? ¿y de ausencia? Anoche descubrí el estado perfecto para congelar mi materia, y decir adiós mientras pueda. Dejarse llevar nunca ha valido tanto la pena. No. Hoy continúa la nube de esencias, y descubrir aquello que nadie te cuenta. Voy dando pequeños pasos de mi cuerpo a tu cuerpo, apuntándome tus letras y encerrándome dentro de una nevera, sabiendo que cuando necesite respirar, alguien me abrirá la puerta. Creo que me he vuelto medio loca, esperpéntica de veras, disminuida de la psique por constancia en la incoherencia. Soy mi propia droga. Mata ratas a cámara lenta. Prohibición de la emoción -aunque a veces no lo tenga tan en cuenta-. Esclava y libre. Nunca eterna ¿Para qué perder el tiempo conmigo? Soy un veneno que potencia la carencia, una mezcla, un intento muerto de latencia. Saltan chispas -puedo verlas-. Es mi mente que sonríe y practica la raíz cuadrada de mis letras -menos intensas (siempre) de lo que aparentan-. Caigo en mi propia trampa. Muerdo el anzuelo por la yugular y cuento 5 antes de salir corriendo sin que nadie me vea. ¿Y ese ruido? -nadie escucha lo que realmente piensa-. Necesito aire y esta tarde voy a llevármelo todo aquí conmigo, sí, un kit completo de supervivencia, de respiración asistida y sangre inyectada directamente en las venas. La poesía sigue viva, señores, tan solo hay que darle al botón y abrirse en canal aunque nos duela.

Deja un comentario

Archivado bajo Desvaríos, ecos sonrientes, El sin sentido, Locura transitoria, Personal, ser humano, Sintiendo, Vida

Enredándome en…

 

(Triana, Las Palmas. Final de verano de 2010)

Deja un comentario

Archivado bajo ecos sonrientes, Locura transitoria, Pequeños placeres diarios, Personal, ser humano, Sintiendo, Sonriendo, Sueños, Utopía, Vida

… Tan fácil

¡SONRÍE! ... (el aburrimiento lleva a tatuarse la piel con colores y ha sacarse fotos con intenciones claras)

 

3 comentarios

Archivado bajo ecos sonrientes, Esperanza y vida, Personal, Sonriendo, Vida

Resumen del fin de semana

... pliegue de labios con una pelota saltarina rescatada de la piñata

 

Un cumpleaños

Una fiesta

Una mezcla (de amistades, de bebidas, de emociones)

Diez millones de casualidades

Un sillón

Conversaciones

Miradas

Promesas etílicas de baños desnudos en playas desiertas

Un césped

Tabaco y sus extras

Comida

Palabras

Reencuentros

Fotografías

Vistas

Otra fiesta (sorpresa)

Globos

Confeti

Piñata

Gritos

Bebida

Tarta

Bares a los que nunca entraría

Cuerpos contorsionados (y distorsionados) por la música

Abanicos de papel

Una mirada con intenciones vacías

Palabras escritas

Arrepentimientos

Callejones sin salida

Una puerta

Sonrisas

Supervivencia

Merienda de despedida

Cena improvisada y a la cama después de haber dormido menos de siete horas en dos días sabiéndome jodidamente viva.

Deja un comentario

Archivado bajo Casualidades, Cumpleaños, ecos sonrientes, Esperanza y vida, Reencuentro, ser humano, Sintiendo, Sonriendo, Vida

¿Días especiales?

Letras

Vikingos

¡¡¡Mariquitas!!!

Ñam!

Ñam Ñam Ñam!

Una película para el final del día

… Y pensar que todo comenzó con un intento fallido de asistir a un taller de cocina tibetana (donde no aguantamos más de 20 minutos)…

2 comentarios

Archivado bajo ecos sonrientes, Pequeños placeres diarios, Personal, Realidad, Respirando, ser humano, Sintiendo, Sonriendo, Vida

Sábado noche, concierto de Marwan y Diego Ojeda

Marwan en el concierto de anoche

Llegar los primeros al lugar con gotas de lluvia dibujando nuestros pasos por las aceras. Desistir de esperar, entrar a otro bar y pedir la primera caña del día (después de casi cinco años voy a terminar odiando la cerveza). Un camarero trae un bolígrafo y una libreta a nuestra mesa para apuntar las canciones que queremos que ponga en el Spotify. Salir, andar dos pasos bajo la lluvia y esperar detrás de la acumulación de miradas nerviosas y sonrisas inquietas que insisten en respirar bajo la armonía del que siente, cada vez más, el ritmo de la vida entre la sangre y las venas. Éramos los primeros y ahora estamos a mitad de la cola. Entrar pagando 8 euros (sin consumición). Mesas reservadas con un jersey y nosotros de pie, en primera línea, con el cuello estirado hacia un escenario que mezcla a los músicos con las alturas… esto de tener unas escaleras y dejar que queden en lo alto es complicado para el que debe estar más de dos horas frente a una mesa sin banquetas y el cuello alzado. Marwan y Diego dando vueltas por el bar, saludando, firmando, representando el papel de humano frente a la sociedad. Comienzo del espectáculo. Una cerveza Dorada a 2,20 euros. Algunas fotos de principiantes. Tirones de orejas invisibles que arrastran al pasado. Abrazos y primeras palabras. De repente, un déjà vu. Hace un año estaba en este mismo lugar, acompañada por personas diferentes y con Marwan y Luís Quintana gritando poesía por los labios. Hace un año y un día, estaba regresando de la facultad y me tope con ellos sentados en pleno casco antiguo y seguí caminando sin mirar atrás, como quien ve a alguien, tiembla un segundo, y no se inmuta en saludarlo.

Diego Ojeda anoche


De vuelta al presente, cuatro canciones cada uno y mezclas de ambos. Otras cuatro canciones, voces coreando, miradas y sonrisas cada vez que Marwan vuelve al escenario. Estado de absoluta fascinación, de esos que solamente se dan cuando abandonas parte de tu cuerpo y te fundes con los sentidos en un intercambio de espasmos.

Los dos juntos


Final del concierto y vuelta al escenario. Marwan bajando las escaleras y cantando encima de la barra “canción a mi padre”, como ya hiciera hace un año. Últimas canciones. ¿Terminó con “la dictadura de la primavera? Ya no lo recuerdo. Salir del bar dirección piso, dejar las huellas del concierto en formato vídeo y foto en el ordenador e introducirse en la noche lagunera a beber cervezas una vez más en este, esperemos, nuestro último año.
Y construir la historia…
Y alcanzar los pasos…

Una bonita noche para tatuarse algún recuerdo en los brazos

(y compartirla contigo)
(y contagiarnos estados)


(Bueno, bueno… es el primer vídeo que subo a youtube y, además, en una cuenta que aún no utilizo, pero al menos se puede ver ¿no? )



2 comentarios

Archivado bajo Cantautores, ecos sonrientes, Sintiendo, Vida