Atropellando al tiempo
Noviembre 22, 2009, 5:10 pm
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Los días corren una carrera de fondo y aguanta el que más puede y no el que más argumentos ofrece. Todavía siento el frío de Praga y el aliento de la nieve copulando con el viento de Viena. Aún me pesan las pestañas y las piernas de arrastrar tres cuerpos y un mismo presente cerca de las puertas de mi casa hace una semana, y de hablar con hombres uniformados para poner dos denuncias de robo en menos de tres semanas… pero… ¿qué le sucede al mundo? Mientras tanto, sigo recordando que estamos vivos, y que una vez, no hace tanto tiempo, éramos dos personas viajando y dibujando nuestros nombres, invisibles, en otras orillas lejanas a este silencio. Supongo que las consecuencias de aproximarse tanto a la utopía son parecidas a este sabor dulce y amargo que me arrastra a esta mezcla baldía de recuerdos. Y ya lo sé, no busco suficiencias en mi vida, me conformo con salir a la calle una noche cualquiera y llegar a reconocerte sin haberte hablado antes, y ser capaz de decirte: “¿me recuerdas?…” Lo curioso de sentirse así es escribir esta verborrea de palabras que me deja atontada y sin reflejos. Quizás sean demasiadas historias para tan poco tiempo o tal vez, pararse a pensar exige matarnos poco a poco, en silencio… y no me gusta y no lo entiendo. Vivir,… vivir es esto… ¿y eso era todo? Lo bueno es que a veces llueve y caminas por la calle, y la música te canta y observas la vida que viven los de fuera y sonríes, pero sonríes porque así, de repente, te encuentras en una calle que te habla y te dice cosas como en esta fotografía (justo esta frase tan utilizada) y no puedes evitarlo, y te lanzas a la vida, y vuelves a sonreír porque al final resulta que estar vivo es todo esto… y mucho más.
Supongo que si no escribo es porque estoy viviendo… (o porque nunca he sabido organizar bien el tiempo).
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Viviendo
Tres paises diferentes en menos de una semana, escribo desde Praga, en verano lei la insoportable levedad del ser y ya he pisado casi todos los paises que nombraba… no me creo que la vida pueda ser asi, escribiendo desde un albergue en medio de europa y sonriendo cada dia, porque a veces las palabras se escriben solas con los ojos, no necesito escribir para saber lo que estoy viviendo, como camino, si existo o aparento… en fin, que tengo el tiempo en mis manos y tan solo hay dos ordenadores para una planta entera de vidas que vienen de otros tantos lugares, tanta mezcla concentrada en un mismo espacio me apasiona… simplemente queria recordarme aqui cuando ya estuviera lejos, saberme en este pais, en este instante en otro momento diferente.
Sigo aqui, a la espera.
De viaje…

De ida y vuelta
Desapareciendo a intermitencias… Viajando para dentro y para fuera, ya sabemos que NO es necesario coger un avión para alejarse de esta vida, y mientras tanto, llueve detrás de la ventana, las maletas estás vacías y las fotografías están tomadas y comentadas, como ésta de aquí arriba, un pequeño recuerdo del metro de Madrid:
”Por fin, viajar en el tiempo es posible”.
Esta canción me hace tanta gracia…
Traigo horas acumuladas fuera de la cama y un viaje programado para esta tarde. He comprado golosinas y mis dientes tiemblan pensando en el avión… ¿Qué me falta?
Au revoir Lucía… !
Septiembre 2, 2009, 12:32 am
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A la velocidad del columpio... así, como la vida.
Última noche observándome dentro de este país, dentro de esta ciudad que habla cien idiomas, de frases que nunca terminan y huellas en las escaleras de los centros comerciales. Últimas horas en esta silla, en esta casa. Un niño duerme cerca (pero nunca demasiado), un niño que, para decir adiós, dice: “Au revoir Lucía” y se va a la cama.Un mes para recordar que el tiempo caduca rápido. Quedaron fotos sin rostros, manos que escriben y palabras en francés que dicen todo lo que nunca antes había sido capaz de entender… Sí, quedo yo detrás del escenario queriendo atraparme y aferrarme al suelo que se escapa de mis piernas, y queda también esta sensación de “lleno-vacío” que arrastro y encuentro tan cerquita de mi espalda y mi pecho, … me marcho…
(y duele pensarlo)
La realidad dispersa
Agosto 24, 2009, 1:30 pm
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Cuando no queda otra opción que seguir hacia adelante
Estoy cansada, el viento escupe aire caliente y el corazón late. Vivir casi un mes en otro país y compartir la casa con un niño tiene este tipo de consecuencias… (maravillosas). He vuelto a repetir mis pasos, sigo aquí un año después y mis palabras siguen sonando aunque canten solamente dentro de mi cabeza. Escribir para mi o escribir para el resto… a veces no distingo bien la línea que ME/LO separa, lo de dentro dentro queda y lo de fuera… mmm… ¿qué hay? el tiempo se apaga en este mundo, una semana y… ¿volverá la vida a ser lo que era?
Demasiadas preguntas…
Me siento ausente pero viva…
(¿Te sientes?)
La Palma
Un Viaje de ida y vuelta. Tres días. Tres vidas. Una única sensación: Libertad.
Febrero 20, 2009, 7:45 pm
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Mi cuerpo y el Poris de Candelaria
Es curioso, han transcurrido días, horas, nervios clavados en pupilas cortando lágrimas retenidas en la frontera entre la ira y la locura o la genialidad, lágrimas incapaces de llorar, manos atrapando fotogramas de la vida con cámaras fotográficas, y la memoria, y yo aún persisto evitando girasoles ciegos, arrebatándonos parte de lo que nos toca por derecho, respirar.
Han sucedido tantas cosas.
Un viaje de ida y vuelta, dos aviones en miniatura, seis ojos reunidos en el tiempo y el espacio sin quererlo, sin buscarlo. Cuestas hacía arriba y hacia abajo. Verde, negro y marrón decorando el paisaje más cercano (y alejado). Tres personas acostumbradas a vivir juntas, pero, esta vez, en una casa diferente. Salir con el bikini puesto y terminar haciendo una caminata de tres horas (al menos). Descubrirte dentro de un árbol y recordarte (y quedarme contigo un rato). Hoy el cielo discute con las nubes y esculpe significados distintos a los sueños. El aire sabe a limpio y el cuerpo aún resiste aunque poco a poco se muera por dentro. Dedos aplastados entre las piernas y las piedras hundidas abrazando los zapatos. Fotos guardando los detalles que obviamos cuando somos solo presencia dentro de un escenario. Volcanes. Faros. Vehículos recorriendo carreteras para jóvenes suicidas o para aquellos que saben que lo bello a veces está detrás de algo que se antoja peligroso, lo se, quizás, algunas veces hace falta salir a la calle para poder respirar y otras, la belleza está en el sonido de la voz ajena que suspira rompiendo soledades, distancias, y que escruta miradas en el espejo y en el cuerpo que queda enfrente, retenido a voluntad. Música, un concierto para almas cansadas cayendo hacia adentro, apaga la luz y vayamos a dormir (es cierto, lo pienso pero no lo hago, y ahí está el cambio). Cervezas. Escondernos de… Evitar la… buscar otros caminos para no encontrar a… y de fondo nuestras bocas gesticulando algo así como sonrisas nerviosas provocadas por la emoción repentina, el temor y por intentar jugar al escondite con la tentación. Hoy gano yo. Dormir. Último día. Mercadillo, dulces, comida, hippies, barrancos, playas, acantilados y una cueva para quedarnos a vivir una parte de la historia del lienzo que compone y recrea un fragmento de nuestra vida.
Y Escribirlo muy adentro de mi propia sombra, de la curvatura de mi cuerpo, de los huesos, de las ansias, para no olvidar lo que sentí cuando fuimos ese “algo” distinto a lo que somos ahora al mirarnos en el espejo.
Un Viaje de ida y vuelta. Tres días. Tres vidas. Una única sensación: Libertad.
Y ahora ni aquí ni allí, sino en casa por Carnavales. ¿Mañana disfraz?
En el continente europeo
Agosto 26, 2008, 8:27 pm
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