Mirándome (a escondidas, desde lejos)


Ya basta
Septiembre 27, 2009, 5:30 pm
Archivado en: Callando, Desequilibrio, Recuerda, Silencio, Sintiendo, Vacío, Vida

Abro y cierro estos dos labios acusadores que gritan barbaridades en un desierto de palabras (porque el veneno del silencio también mata). Intentaré dialogar con el alma en las manos y la cabeza desplegada hacia el cielo,… que no puedo, que me niego, que desisto en este nuevo intento… ¿pesa el alma? ¿pesa el cuerpo? ¿y las palabras? ya basta… 

YA BASTA



¿Cual es mi vida?
Septiembre 3, 2009, 4:08 pm
Archivado en: Ausencia, Callando, Cambios, Desequilibrio, Huella, Presente, Silencio, Sintiendo, Vacío, Vida

ADAPTACIÓN…

Llevo con los ojos cerrados desde que dije adiós sin mirar atrás, pero ahora, sentada, escribiendo, leyendo y escuchando, puedo volver a levantar la cabeza y la vida… es cierto, necesito al menos un día para poder volver a inflar los pulmones, poner en movimiento al cuerpo y realizar la coreografía que toca dentro de este escenario… pero…  ¿cuántas vidas podríamos haber tenido? ¿cuántas estamos dejando atrás?… No lo sé, me acostumbré a una vida que duró 34 noches y un día, también he vivido vidas que han durado un año entero y después han desaparecido gritando y arrancando la piel, la verdad (si es que existe alguna) es que al final SIEMPRE toca regresar a esta vida…

pero…

¿cual es MI vida?

(Llevo todo el día escuchando esta canción):



¿Lo siento?

Derramando esperpentos por la boca, suicidando a las palabras, a los sentidos, invocando paridades pasajeras “empaticamente indispuestas”, dos labios que al hablar solo se malinterpretan. Perfumando este silencio esclavizando las virtudes, escupiendo serpientes pusilánimes que son solo apariencia. Diseñando cada paso del ritual que me ayuda a alejarme del problema. Distanciando sentimientos teñidos y al baño maría, rompiendo con lo propio y con lo impropio, desistiendo de ser la dueña y señora de este vacío, de este “petit enfer” que viene a visitarme por las noches en forma de pesadilla.

Hoy no me valen tus palabras porque anulan a las mías

¿Qué queda? … “Sonreír y tirar pa’lante”



Cuando duele

Muerte de palabras,

suicidio colectivo que desgarra a este silencio no anunciado,

a esta tregua rota de espejismos masacrados.

Muerte de lo eterno,

de lo puramente conocido y cotidiano,

muerte en vano.

… Y la vida grita dolorida, exigiendo una justicia palideciente y compungida, casi muerta, casi desaparecida…



Mayo 17, 2009, 11:38 pm
Archivado en: Sintiendo, Vacío, Vida

Las palabras me atraviesan igual que el ruido de una mano al golpearse contra una puerta…  y acabo de enterarme de lo de Benedetti… ¡joder… !

Ya no sé si tengo lágrimas en los ojos o sangre en las manos.



Tal vez, quizás…
Mayo 14, 2009, 2:21 pm
Archivado en: Desequilibrio, Respirando, Silencio, Sintiendo, Vacío, ser humano

Clavándome alfileres en la memoria sólo por si acaso se me ocurre olvidar…

… Contaminando los recuerdos…



Incongruencia

Cuando digo que sí pero quiero decir que no, cuando me callo, me ato las palabras en los labios y me atraganto. Cuando te busco porque tú no me buscas. Cuando me escondo porque sé que quieres algo. Cuando mis manos pesan y recordar duele demasiado. Cuando insisto porque sé que no voy a conseguir alcanzarlo, y caigo y me hundo y sumerjo esta sensación de derrota entre mis sábanas, entrelazando realidades opuestas con finales ridículamente escandalosos y absurdos, porque aún hoy, no sé cómo traducir algunas palabras en actos que calmen a esta esencia de vacío auto proclamado. Cuando desaparezco hacia dentro y sonrío hacia fuera. Cuando aíslo el espacio dividiendo mi respiración por cada paso que me arrastra hacia un caos voluntario.

Porque sé que todo es mentira, porque sé que me hace daño… por eso retrocedo, pienso, me paro y me planto.

(Se me olvidaba apuntar-me en la lista de espera para las personas que necesitan una nueva motivación… y además, necesito recordar que el fin de semana otros ojos miraban a través de mi y que alguien respiraba alrededor de mi cuello).

(Solo por si acaso se me ocurre huir o alejarme demasiado)



Recordando

Cuando una melodía me recuerda a ti y mi garganta articula las palabras que me llevan al lugar donde te conocí. Cuando camino “a posta” por delante de aquel bar donde un cuerpo cayó encima de otro cuerpo por pura inercia. Cuando veo las fotos y pienso: “fue real, que sí, que no me inventé un cuento para ser capaz de dormir por las noches, que no es una droga para calmar a todos mis quieros”.

¿Será que tengo miedo?

De momento prefiero callarme y seguir sonriendo con un corazón tapado debajo del pecho… (cursi-cursi-cursi).

– En fin, que ya queda olvidado.



Punto Punto Punto (…) y en el aire tres puntos suspensivos= Incertidumbre
Marzo 15, 2009, 5:36 pm
Archivado en: Callando, Personal, Silencio, Sintiendo, Vacío, Vida, ser humano

Se me escapan las palabras y el aire cae oxidado, petrificado en este espacio, amoratado.

Cuando el calor me retiene dentro de mi cuerpo y solo deja salir a la carcasa que dice quién soy, sin saber si es cierto. Cuando te escucho y me hundo, cuando te entiendo y no puedo hacer nada para ayudarte, cuando las lágrimas caen rotas cómplices del tiempo vencido porque las horas también caducan y los años también aprenden a crear y a destruir vidas. Cuando todo sabe a muerte putrefacta, preludio a lo que vendrá, es cierto, somos eso, carne que piensa, que habla y que a veces, incluso, escucha. Yo me quedo aquí, que no quiero más cuerpos doblados de dolor, ni relojes que den la hora exacta del momento en el que todo deje de tener sentido, que no, que aquí me quedo yo, plantada en este instante, despavorida por el miedo, y con la única meta de evitar cada pensamiento que me lleve allí donde no quiero estar, allí donde no quiero volver. 

Como participar en una partida que sabes de antemano que está perdida, y aún así, seguir jugando… 


… que solo somos los peones que rellenan el tablero y decoran este escenario. 



Asperezas por el odio
Febrero 12, 2009, 1:20 pm
Archivado en: Callando, Desequilibrio, El sin sentido, Gritando, Silencio, Vacío, Vida

Odio esta sensación de vacío auto proclamado, hueco hasta el alma, profundo, y malintencionado. Odio la picadura de un mosquito, el dedo inflamado, infectado de momentos que fueron aire en el pecho de un soldado en otra guerra y otro tiempo. Odio el sabor que queda cuando alguien decepciona o es decepcionado. Odio las miradas de reprobación practicadas y ensayadas frente a un espejo, la vergüenza o desvergüenza desmedida, el silencio compartido cuando nada significa. Odio que me mires cuando no quiero o no puedo sostener tu mirada y mi sombra cae, muerta y despavorida por el odio. Odio encontrarme contigo cuando no me siento preparada. Odio esperar(te) y no encontrar(te). Odio este cansancio no fingido y estas ganas afligidas por los hechos cuando los planes tropiezan quebrados, rotos y cubiertos de los restos de otros planes que no fueron y quedaron atrapados para siempre en un vertedero de ojos y almas que han perdido infinitamente la batalla. Odio no terminar lo que me propongo, no concluir lo que he empezado, no saber qué quiero ni cómo llegar a ningún sitio. Odio sentirme incapaz de aparecer sola en determinados contextos, de necesitar a otro cuerpo para no creerme estúpida ante unos ojos ajenos. Odio este escozor que recorre la piel que se dibuja alrededor de mi cuerpo, el temblor de mis ojos cuando lloran, el color de mi rostro cuando se transforma en un rubor malinterpretado. Odio no verme fuera de mi cuerpo para saber qué es lo que piensas de mi. Odio que a veces no sea suficiente conmigo. Odio las mañanas en las que no me despierta el despertador sino un constante ruido (también odio el despertador). Odio el sonido de los pajaros la noche antes de un examen porque significa que aún no he dormido. Odio la traición. Odio necesitar a alguien que nunca responde como es debido. Odio las respuestas negativas. Odio ser tan quejica. Odio escribir acerca del odio porque solo alimenta esta parte de la vida que debería estar prohibida.

Odio…

Odio…

Odio…

Odio lo que siento al sentir que odio.

Es cierto, a veces, incluso, puedo llegar a odiarme a mi misma enferma de tanto odio.