Mirándome (a escondidas, desde lejos)


Trozos de mi… (trazos e indicaciones de uso)

La inspiración explota por mis venas, rompiendo, aniquilando y arrasando el espacio, la memoria.

¿Sabes interpretar sueños? A veces es mejor mantener los ojos abiertos y el corazón tapado (solo por si acaso). 

Sí… lo reconozco, he caído hasta el alma, hasta el fondo, hasta el último suspiro de mi sombra ha quedado atrapado, furtivo y por ello condenado, mil veces mutilado, perdido entre otras sombras congeladas en el tiempo, masacrado.

¿Dónde estoy? … 

¿Cómo unir cada parte de un todo enredado en versiones extendidas de una vida en peligro de extinción, engañada y suplicante? 

 

… Cuando ya no quedan respuestas, ni voces capaces de entrar dentro del blindaje que aísla a este… 

¿corazón? 


Cuando la vida tiembla en cada esquina

foto-508.jpg

Desconectada del mundo por un rato; Tarea: P–E-N–S-A–N-D–O…

Y ya lo se, nadie tiene la culpa. No debo cargar en ti más de lo que tú ya puedas aguantar, pero a veces se me olvida y espero cada vez  un poco más.

No es tan sencillo como parecía al principio. Ahora se a quien le pertenecen las palabras que yo ya no digo, pero… cuesta tanto respirar a veces y al ver a los demás parece tan factible que me niego a observarles y me veo a mi misma desde fuera, temblando en cada esquina.

No quiero depender de nadie… de absolutamente nadie…

Y se que tú tampoco.

Te debo tanto que me odio por escribir (o pensar) estas palabras… Cada segundo un poco más.



Ausencias atrapadas en recuerdos confusos

Cansada. Un párpado intenta traicionar a su gemelo cerrándose a destiempo. Me asfixian las ausencias de ti, el no encontrarte en ojos ajenos, el no toparme con una copia de alguien que finja ser un poco como tú, abstracto, difuso, distorsionado. Solo se que después de tanto, tengo sueño y ganas de desprenderme de algunas risas pasajeras clavadas en mis oídos, pegadas con “chinchetas” a mis orejas, grapadas, cosidas de recuerdo, preparadas para caer en desuso cuando me harte de fingir.

Las semanas se agotan bajo mis pies, el calendario me obliga a temer el paso del tiempo y yo, lo único que realmente deseo es salir de aquí, hablarte sin que me entiendas, escucharte aparentando ser más lista, más guapa, simulando estar más interesada en la vida para convencerme de que es cierto.

Hoy conseguí darme cuenta mientras mis piernas me llevaban de camino a “casa”, de que no se está tan mal aquí, que podríamos acostumbrarnos a esta vida a corto y a medio plazo, aunque claro, todo tiene un precio y hay que estar dispuesto a pagarlo. Evitando recordar ciertas caras, ciertos nombres o lugares o países o intensas ráfagas de felicidad no aprendida. Obviando la existencia de otro mundo ahí fuera. Al final las caras se asemejan, se repiten. Los nombres se vuelven comunes, todo se vuelve rutinario y monótono, como yo, como todos y ese es el problema (supongo).

Mañana vuelvo a encontrarme con la vida que se queda mirándome, paralizada, cada vez que la dejo abandonada en otra isla.

Semana Santa. Ponerse al día y descansar.

*Ya no se a quién busco cuando me miro al espejo, a quién le escribo estas palabras carentes de sentido alguno, ni porqué insisto en perseguir ausencias atrapadas en recuerdos confusos*



¿Calma?

Frena el tiempo.

No quiero girar el cuerpo, dar la vuelta y descubrir que aquello no fue cierto, que nunca sucedió.

No quiero clavarme mentiras en los recuerdos y comprobar que el calendario persiste en el intento de quemar mis días y mis noches sin esfuerzo.

Detente. Escucha. Responde.

¿Dónde estás?

¿Dónde estoy?

“Solo voy con mi pena, sola va mi condena” (Manu Chao…) 



Caótico+Libre…
Febrero 15, 2008, 2:21 pm
Archivado en: Desvaríos, El sin sentido, OFF, ON, Personal, Piezas perdidas del puzzle, Presente, Vida

Experimentar no dormir durante toda la noche intentando alargar el tiempo para terminar de estudiar toda la teoría de un examen que, al final resultó ser caótico a medias… ¿para qué?… Hoy he intentando buscarte sin un motivo por las calles, pero ya lo se, con la cabeza agachada y los ojos incrustados en el suelo no se puede encontrar a nadie. Quizás me esconda de todas las caras que puedan ser familiares, de los rostros que me oprimen en presente, pero hoy no, hoy no tengo fuerzas para describir el estado de mis manos abrazadas a este minuto, intentando escribir algo que no carezca de sentido y evitando que se vuelva absurdo este blog, este cuerpo y la persona que lo habita.

Sí… ahora a dormir y a olvidarse de que existe otro mundo ahí fuera, solo mi cama y yo (y el sonido de fondo: la banda sonora de la vida)…

*Fin de exámenes*



Piezas que sobran
Febrero 11, 2008, 7:30 pm
Archivado en: El cajón de las cosas rotas, OFF, Piezas perdidas del puzzle, Presente, Vida

Cansada. De ti. De tus sentimientos de superioridad. De tus inseguridades. De tus 2 caras y media. Hipócrita.

Cansada. Un día te miraré y ya no me importará que asesines mis palabras. Te tiraré a la basura porque ya no me interesas. No. Nada. Nada. Nada.

Como decía mi abuelo: “Vive y deja vivir”… (sería tan sencilla la vida)…


Tarde…
Febrero 4, 2008, 3:50 am
Archivado en: Desvaríos, El sin sentido, OFF, Personal, Piezas perdidas del puzzle, Presente, Vida

Es tarde, he vuelto a olvidarme de poner el despertador y no encuentro las palabras que anoche conseguían darle un sentido a esta huelga silenciosa, no se, a veces las palabras cansan y la vida se acuesta con otro/a cada noche olvidándose de nosotros.

  Quizás ya no tenga nada que decir...  


Cuando ya no soy nadie

foto-351-abre-los-ojos.jpg

¿Quieres saber quién soy? ¿De verdad quieres desnudarme y arrancarme a golpes de palabras lo que nunca te diré? Parece que no lo entiendes, no soy esa otra muñequita que se pinta la cara cada día para esconderse tras el “rimmel” y su falda, no, no soy esa que te mira coqueta, con una mano en los labios y la otra en la espalda con un cuchillo agarrado esperando la ocasión perfecta para clavártelo allí, entre tu cuerpo y mi espanto. No lo intentes porque aún no he sacado nada en claro sobre mi y no estoy preparada para cargar con más cuerpos en mi espalda.

Hoy no, llegas tarde, no tengo tiempo para destripar mi vida y ponerla frente a ti en un escaparate para que me entiendas.

[Hoy no]