Mirándome (a escondidas, desde lejos)


COLLAGE (recortes de una vida cualquiera)
Abril 19, 2009, 12:52 am
Archivado en: Arte, Creando, Desvaríos, Entretenimiento, Experimentando, Ideas, Inventando, LetrasPalabras

Madre naturaleza. Padre tiempo, HOY comienza CREATIVO en la intimidad del calendario CON cursos DE esas cosas surrealistas, MANERAS DE VIVIR y más todavía: DROGAS para LOS CINCO SENTIDOS, sobredosis de PALABRAS para crecer en soledad. NO SE CONFUNDA… no creo en RECUPERAR AL INDIVIDUO pero HAY GENTE QUE ESCRIBE RELATOS y PUEDE descubrir héroes Y aprender a vivir COMO EN UN RELATO, en un segundo lo tienes, OBJETOS MÁGICOS COMO SURGIDOS DE UN SUEÑO, su origen, LO QUE ESCRIBIÓ el sueño del corazón DEL LENGUAJE del SILENCIO. vamos, SUSPIRA Y UNA VEZ MÁS aprende a ser tu propia experta en EL REFUGIO DE LA SOLEDAD, ¿y por qué no yo? ¿QUÉ PASARÍA SI el verdadero exito reside en ayudar a los demás? YO dejé de ser un animal para convertirme en escritora DE dramas cotidianos, LA CARTA que BUSCA TANTO LA PALABRA perfecta. LOS OTROS MUROS son que OCHENTA AÑOS PASAN VOLANDO y que LA MAYORÍA DE LAS PERSONAS CORREN A ENCENDER LA TELE O A HABLAR POR TELÉFONO AL QUEDARSE SOLAS pero TIENES EL PODER DE HACER PENSAR Y, QUIZÁ, CAMBIAR. HAY QUE TENER CUIDADO y no lo olvides LA CITA MÁS IMPORTANTE: CINCO MINUTOS DIARIOS PARA REFLEXIONAR SOBRE NUESTRA VIDA.

(Collage colgado en la pared de mi habitación hecho con la revista de “el país semanal”, quizás algún día suba una foto)



Bienvenida

Levantarme en mi cama, respirar de toda esencia que quedó cuando dejé la puerta entrecerrada, con las manos temblorosas, la espalda girada y los ojos clavados en otra puerta, la que indica la salida y que, aproximadamente, cada 30 días, me grita: – ¡hola!; muy bajito, cuando piso la alfombra que siempre espera quieta, sorprendida en el mismo sitio, para limpiarme de todo lo que soy cuando estoy en ese otro lugar que ahora dibuja otra realidad en mi vida, para mimetizarme del ambiente, y sentime bienvenida en un mundo que quedó paralizado hace 3 años.

… Eso que llaman HOGAR…

Hemos enterrado demasiadas palabras, suspirado en demasiados lugares y ahora… respirando el aire y compartiendo el espacio y la memoria, diría que estoy aquí porque quiero y puedo, porque aún queda algo que le permite a mi mente regresar al pasado aunque todo sea diferente, y la vida signifique y se describa con otro sabor que completa cada paso que damos, hacia no se sabe dónde ni porqué, una lucha, un camino no descrito aunque semejante, de otros tantos ilusos que caminaron con el ritmo de los ojos, a través de los cuerpos, y del movimiento de lo que late dentro y fuera de uno mismo…

¡Oh, corazón coraza!



Alma de poeta
Poetas de dramas cotidianos... tragicomedias inventadas circunscritas a cierto grado de realidad

Poetas de dramas cotidianos... tragicomedias inventadas circunscritas a cierto grado de realidad

Tendencia al declive cuando callamos, convirtiéndonos en personas no adaptadas podridas de sentir.

Vicios estorbando las miradas que recrean un infierno creado y moldeado en promesas que murieron antes de surgir.

Promesas previas al fracaso que rodea y completa el caos cotidiano que persiste en supurar cada milímetro de las heridas que decidieron permanecer abiertas porque si.

La decadencia humana,

el aire intoxicado,

el tiempo,

¿qué es el tiempo?

Quisiera ser un robot para tener el corazón fuera del cuerpo,

el cuerpo fuera del espacio,

y estas ansías de vivir, suplantadas por el eco de unos pasos con sonidos de hojalata, diseñados para proseguir sin procrear ni existir,

y poder decidir si viajar al futuro o quedarnos en el presente.

Pero, …


… somos humanos y compartimos elecciones que queman las palabras,

viaductos abiertos para bocas cerradas,

caminos con luces dibujando casas con huéspedes para almas cansadas.

Somos eso.

Paradojas del aire compartido con promesas que atragantan las gargantas con los planes inconclusos.

El arte,

la poesía en movimiento,

los labios que muerden a otros labios,

los alientos que comparten otras bocas,

los sueños que engloban otros sueños,

los ritmos que rompen suelos movedizos y febriles, cómplices del miedo,

las sonrisas que reflejan las miradas inequívocas cuando dos o tres personas se convierten en un solo himno cantando en la ducha a cualquier hora.

Somos lo que queda latente y lo que exprimimos de entre cada latido de esencias, de vidas que a veces ambicionan demasiado o que olvidan que a veces es necesaria la ambición para alcanzar y vivir por algo o por alguien.

También somos las cascaras de lo que fuimos y olvidamos esparcidas por el sofá,

los televisores apagados.

Y de fondo “alguien” que habla y dice algo así como:

“Lo peor del amor es cuando pasa, cuando al punto final de los finales no le quedan dos puntos suspensivos”.


Mientras, se aproximan unas manos que escriben que escribimos para existir si es que existimos como parte de la esencia que queda al leernos, cuando leerte y leerme equipara el valor de vivirme y vivirte respirándonos a medias, desgarrándonos, gritándonos muy bajito y exponiéndonos en libertad y al desnudo ante el desastre que implica tener testigos del milagro o la desdicha de sabernos más cercanos en el tiempo, ajenos al pasado, apresando en cada letra lo que siento cuando dos y uno pasan a formar uno y dos voces de la conciencia dialogando en mi cabeza.

Por ustedes.

     ALMA DE POETA que compartimos.

Conversaciones contigo.



Un año

… ¿Debería significar algo? … 

Un año de mi pero contigo, un año en silencio compartido. Prefiero saberme aquí, protegida de todo, de todos, cerca de la figura que me mira a través del espejo y me sonríe… Yo, tú, el… que más dará. 

Dime… ¿he conseguido atravesarte con las palabras? tal vez… ¿inquietarte? ¿hacerte pedazos y rehacerte de nuevo? … Acaso, ¿has llorado? …  ¿gritado? … ¿reído hasta clavarte las carcajadas en los dientes o en los labios? ¿Has podido sentirte dentro de alguna frase, como parte de ella? ¿has saltado de una línea a otra con las manos temblando? … Quizás… ¿has querido formar parte de este escenario de papel que se abrasa por dentro, devorándose hasta deshacerse para reconstruirse de nuevo?

No, no creo que haya podido conseguir tanto… entonces… ¿Para qué escribir en un blog?

Intenciones:

¿Conocerme?          ¿Conocerte?        ¿Aparentar?       ¿Prevenir(te)?      ¿Discutir con palabras (hacia dentro)?    ¿Compartir(te)?     ¿Idealizar(te)?      ¿Mentir(te)?       ¿Crear(te)?       ¿Crecer?       ¿Dibujar ilusiones persistentes en papel mojado?       ¿Sangrar lágrimas?         ¿Entenderme-te?        ¿Buscarme-te?       ¿Perderme y, tal vez, encontrarme? 

Es cierto… siempre hay excusas, esclusas compartidas entre dos bocas silenciadas por el agua que destruye las ideas cuando atraviesa el espacio con corrientes de deseo, impulsos y fracasos.

Damos razones por las que escribimos, cantamos (yo no… que no canto), sentimos e incluso lloramos… Pero todo se resume en dos palabras: porque vivimos.

Lo se… yo escribo porque respiro a través de las palabras, llenan mis pulmones más que el propio oxígeno… dentro y fuera, consumo cada letra, cada frase con significado propio (el que yo le doy) aunque a veces carezcan de sentido. Me he acostumbrado y ahora prefiero lo abstracto, los días opacos con sentimientos no suprimidos del calendario para al final llegar a conclusiones varias:

      - Ni me entiendo yo ni soy capaz de entender a otros a través de tanta apariencia redactada con la sangre del miedo a no saber quienes somos, o a no querer saberlo. 

Y ahora… ¿Tanto tiempo ha pasado? Un año de absurdos comienzos y finales con testigos del éxito y el fracaso de vivir con un “espacio público” para un “público con poco espacio”. 

Sé, como único resultado verdadero (que no acertado), que mis manos han ocupado mi presencia y han escrito a través de mi, cerrando la puerta para aquel que no tenía permiso para entrar y merodear por esta cerca, cerca de mis huesos, mis ideas tachadas con la tiza y atravesadas con la punta de la flecha que me hace escupir palabras mientras vivo, hablo y respiro.  

Y como dijera hace un año al empezar esta locura llamada blog:

 

“El circo de la vida, bienvenidos”.  

 

30 de enero de 2009… y aún me cuesta escribir el nueve dentro y fuera de mi mente.



Trozos de mi… (trazos e indicaciones de uso)

La inspiración explota por mis venas, rompiendo, aniquilando y arrasando el espacio, la memoria.

¿Sabes interpretar sueños? A veces es mejor mantener los ojos abiertos y el corazón tapado (solo por si acaso). 

Sí… lo reconozco, he caído hasta el alma, hasta el fondo, hasta el último suspiro de mi sombra ha quedado atrapado, furtivo y por ello condenado, mil veces mutilado, perdido entre otras sombras congeladas en el tiempo, masacrado.

¿Dónde estoy? … 

¿Cómo unir cada parte de un todo enredado en versiones extendidas de una vida en peligro de extinción, engañada y suplicante? 

 

… Cuando ya no quedan respuestas, ni voces capaces de entrar dentro del blindaje que aísla a este… 

¿corazón? 


Cuando se que no existes pero te invento cada día.
Junio 22, 2008, 3:42 am
Archivado en: Ausencia, Creando, Desvaríos, Humo, Querido nadie, Sintiendo

Sigo tus manos, – perdona… ¿te molesta que sean tus ojos los que abran los míos al despertar?, lo se, he tomado prestada tu imagen para aferrarme a una idea, un experimento que atraviese mis sentidos doblegándome en las ansías de sentir un cuerpo bajo las curvas que perfilan las líneas sin forma de mis fantasmas escenificados en teatros anónimos, imperfectos.

Creándote en el abismo que separa las lágrimas que no he derramado y los espejos que maltratan cada sonrisa que me invento, que te invento.

Cada día un vaivén diferente, hoy me quedo arriba hasta mañana y viceversa.



Despedida… Objetivo: exámenes.

Sola he de enfrentarme al espejo una vez más. Creí encontrarte al verte, al percibir tu mirada entre otras sombras, entre otros cuerpos que bailaban al ritmo que la vida les marcaba, siempre a destiempo. Creí que eras tú, ese que iba a romper con los pasos que yo me había autoimpuesto, que iba a alcanzar mis ansías y a juntar mis recuerdos con sus recuerdos y a recrear una vida, en comunión con lo ya hecho, con lo que aún queda o no por hacer. Pero mentira, es cierto, crece, aprende y despierta de una vez del cuento, que unos ojos licántropos y una sonrisa envuelta en un gorro con profundidad rubia no puede hacerme creer en la existencia de un mañana mejor. Lo dejo, abandono como cada día, como cada noche al acostarme con mi cuerpo y esconderme de la magia que me permite recrearte como se que no eres, como se que nunca serás. Por eso, quizás sea mejor no conocerte. Te concedo el beneficio de la duda.

Última noche para caer en la caótica muerte en vida que esta ciudad ofrece como recuerdo de tantas otras formas de vivir lo que ahora eres y ya no puedes cambiar. Una obra de teatro llena de realidades opuestas, criticalizadas, perfecta. Un concierto digno de artistas, poetas, o amantes de las venas abiertas en escenarios cerrados y una compañía inmejorable.

Y yo solamente quiero escuchar el latido de tus pasos recorrodiendo cada centímetro de mis miedos, hasta fundirte y convertirte en una estatua para guardarlo como el trofeo que no gané.

En fin. Buenas noches hasta nuevo aviso. Cerrado por falta de tiempo del personal. Escribiré cinco minutos después, de no se que día y no se a que hora… pero después.

PD: ¿Para qué encontrarte si no me reconoces al verme pasar? Ondeo un cleenex blanco en un palo roto… me rindo. No pienso buscarte nunca más.



Sintiendo el vacío…

¿Sientes el vacío? Va avanzando poco a poco, en silencio, comienza a adaptarse a tus manos y a tus huesos. Va creciendo y devorando cada centímetro de tu cuerpo, cada espacio hasta transformarlo todo en ausencias permanentes. ¿Cómo puede ser que en una noche de palabras, recuerdos, frases con y sin sentido, cerveza, miradas, creencias y faltas de creencias, me sintiera tan plena y como consecuencia ahora me sienta tan vacía, tan hueca? ¿Cómo podemos ser tan egoístas? ¿tan inconformistas? Hoy me he sentido otra persona por un rato y quizás, el problema está en que me ha gustado ser ella, esa otra distinta a mi.

¿Será que los finales me recuerdan la presencia del vacío que siempre queda latente en cada beso? ¿en cada encuentro? Nunca nos acostumbraremos a las despedidas (no solo a los finales, nunca me acostumbraré a los inicios, me siento tan ridícula, tan perdida en un silencio no del todo voluntario).

Me ha gustado ir al cine con el y con ella, encontrarme con Pilar y que ellos se encontraran con otros cuerpos que recuerdan que el pasado puede seguir formando parte del presente, gente de su universidad primero y tres caritas del colegio después, que nos acompañaron toda la noche con una buena conversación. Por ello se más historias de ti y te conozco un poco más, como a ellos.

Y ahora, ahora el vacío me grita frente al espejo rompiendo el equilibrio, ¿será que nunca es suficiente?…

No quiero volver (allí) pero tampoco quiero quedarme (aquí)… Es la sensación de no encontrar el lugar, el tiempo o la persona, no encontrarte a ti y no verme a mi en ningún sitio.



Ausencias atrapadas en recuerdos confusos

Cansada. Un párpado intenta traicionar a su gemelo cerrándose a destiempo. Me asfixian las ausencias de ti, el no encontrarte en ojos ajenos, el no toparme con una copia de alguien que finja ser un poco como tú, abstracto, difuso, distorsionado. Solo se que después de tanto, tengo sueño y ganas de desprenderme de algunas risas pasajeras clavadas en mis oídos, pegadas con “chinchetas” a mis orejas, grapadas, cosidas de recuerdo, preparadas para caer en desuso cuando me harte de fingir.

Las semanas se agotan bajo mis pies, el calendario me obliga a temer el paso del tiempo y yo, lo único que realmente deseo es salir de aquí, hablarte sin que me entiendas, escucharte aparentando ser más lista, más guapa, simulando estar más interesada en la vida para convencerme de que es cierto.

Hoy conseguí darme cuenta mientras mis piernas me llevaban de camino a “casa”, de que no se está tan mal aquí, que podríamos acostumbrarnos a esta vida a corto y a medio plazo, aunque claro, todo tiene un precio y hay que estar dispuesto a pagarlo. Evitando recordar ciertas caras, ciertos nombres o lugares o países o intensas ráfagas de felicidad no aprendida. Obviando la existencia de otro mundo ahí fuera. Al final las caras se asemejan, se repiten. Los nombres se vuelven comunes, todo se vuelve rutinario y monótono, como yo, como todos y ese es el problema (supongo).

Mañana vuelvo a encontrarme con la vida que se queda mirándome, paralizada, cada vez que la dejo abandonada en otra isla.

Semana Santa. Ponerse al día y descansar.

*Ya no se a quién busco cuando me miro al espejo, a quién le escribo estas palabras carentes de sentido alguno, ni porqué insisto en perseguir ausencias atrapadas en recuerdos confusos*



Quizás aún estemos a tiempo de volver… Tal vez sea mejor dejarlo así.

cimg1403.jpg

- Tía, corre que llegamos tarde y el tren se va.

- ¿Pero no te das cuenta? Nunca se va a volver a repetir esta foto, este momento.

Comienzan a difuminarse las ideas, a borrarse los recuerdos.

Quiero volver… ¿estamos a tiempo? Cogería la maleta, ¿sabes? la asiría con tanta fuerza que de un solo salto llegaría allí con ella y seguiría en pie esperándote.

Foto: Anochecer en Brujas, Bélgica.